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jueves, 2 de abril de 2026

Herradero de machos y hembras guarismo 5 en la ganaderia de Don Fernando Guzman.

El herradero en una ganadería de bravo es una de las faenas camperas más importantes, es darle una identidad propia a cada becerro, grabado a fuego. en el herradero se les coloca el hierro ganadero en la parte baja de la pata, el hierro de la asociación de ganaderías a la que pertenezca la ganadería, en la parte alta de la pata, su numero, en el costillar, que le identifica junto al guarismo, ultima cifra del año en el que nació, que, como decíamos, junto al numero del costillar, que es único para ese becerro puesto que no puede haber dos iguales, deja con identidad propia a ese becerro.

 

El herradero es un día de fiesta también puesto que se reúne la familia ganadera para hacerlo, se hacen preparativos previos para que todo vaya de corrido por decirlo así.

 

Aquí les dejamos la galería del herradero de machos y hembras del guarismo 5 en casa de Don Fernando Guzmán, territorio gris.

 

  

Fotografía y texto: Fernando Lozano Sanz.

 


















 





 

miércoles, 1 de abril de 2026

Reportaje de la ganaderia Valdefresno.

 Don Nicolás Fraile Mazas nos abre las puertas de Tellosancho, Taberuela y Valdechapero, las fincas de su ganadería brava para hacer un reportaje fotográfico.

Antes de ver el reportaje, vamos con un poco de historia sobre la ganadería...

 


 

Ganadería esta de Valdefresno perteneciente a la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia con la sigla UKD, cuyas fincas, Tellosancho, Taberuela y Valdechaperosituadas en la Salmantina localidad de Tabera de Abajo con un total de 800 hectáreas, donde pastan aparte de las 150 vacas de vientre repartidas en tres lotes de cubricion, los añojos, erales, utreros, cuatreños y cinqueños de la ganadería, de las cuatro corridas que tiene, dos son plazas de primera, otra de segunda y una de plaza de tercera.

Su divisa es encarnada y amarilla y la señal que lucen sus reses en las orejas son muesca en la derecha y ahigarado en la izquierda. 

Su procedencia es Anastasio Fernández y Lisardo Sánchez.

El encaste Atanasio Fernández es un tipo de encaste que procede de la casta Vistahermosa, forjado con toros del Conde de La Corte. 

El encaste deriva de la ganadería que fue formada en 1908 por el suegro de Atanasio Fernández, Bernabé Cobaleda Berrocal, con reses de la casta Navarra que procedían de la ganadería de Carriquiri, en 1925 adquiere reses del Conde de la Corte eliminando casi todo el ganado navarro.

Cuando Bernabé muere en 1929, su ganadería es repartida entre sus hijos; una de ellas fue para su hija Natividad Cobaleda Sánchez, esposa de Atanasio Fernández, que elimina todo el ganado anterior y entre 1930 y 1932 compra al Conde de la Corte dos nuevas partidas de vacas y un semental, de nombre Carabella.​ Con estos mimbres, Atanasio Fernández mantuvo la nobleza del tipo Tamarón-Conde de la Corteacentuó su capacidad de humillar y redujo la cornamenta, haciéndola menos exagerada. El comportamiento de los toros suele ser de nobleza y calidad durante las embestidas por encima de la bravura, haciendo que pueda ser toreado fácilmente en la muleta. ​ Del encaste Atanasio Fernández nacerá con personalidad propia la línea Lisardo Sánchez, única que tiene este encaste y que puede considerarse como uno diferente a Atanasio.

Los toros de Atanasio Fernández presentan unas características propias, resultantes del cruce de reses del Conde de La Corte y Tamarón:

 Toros altos de agujas, con gran desarrollo del tercio anterior, dándose los tipos aleonados, ensillados, plantados de atrás y de delante, zanquilargos, perfiles subcóncavos, rectos y con menor frecuencia subconvexos, badanudos y de gran padada. La cola es larga y gruesa, con borlón abundante. Con cabos proporcionados, excepto los de la línea Lisardo Sánchez, que son más gruesos de extremidades, en la cual se dan animales carifoscos, astracanados, con mucha papada y badana, de perfil convexo.

 Buena encornadura con característicos veletos y astiblancos, con mayor desarrollo de cuernos, con abundancia de animales acapachados y menor alzada.

 Sus pintas son negras, con accidentales muy típicos como el burraco y el carbonero. Con menor frecuencia se dan capas castañas, coloradas y cárdenas. Sus accidentales suelen ser salpicado, gargantillo, jirón y coliblanco.

Los toros de esta línea son más bajos y finos y presentan una encornadura más desarrollada. En su comportamiento destacan por su nobleza y fijeza durante la lidia, por lo que suelen estar presentas en la mayoría de las ferias taurinas.

 

Y ya si, aquí les dejamos la galería de esta ganadería salmantina.

Fotografía y texto: Fernando Lozano Sanz

 

 





































Historia

Esta ganadería la crea en 1992 D. Nicolás Fraile Martín al amparo del artículo 6º de los Estatutos, al extinguirse la copropiedad de la ganadería “Puerto de San Lorenzo”.

Esta, a su vez, procedía de la ganadería de Doña Mercedes Flores Sánchez, que en 1958, es adquirida por Doña María Cascón, Don Juan Luis y Don Nicolás Fraile Martín, variando el hierro y eliminando todo lo anterior, adquiriendo 100 vacas y tres sementales de Don Arturo Sánchez y Sánchez ese mismo año.

En 1962 se adquieren 50 vacas y tres sementales de Don José Infante da Cámara.

En 1977 se adquiere la mitad de la ganadería de Don Lisardo Sánchez y Sánchez, la de origen Parladé.

En 1987 y 1988 se adquieren sendos lotes de añojas de Don Atanasio Fernández.

En 2008 se adquieren 40 vacas y un semental de la ganadería de D. Javier Pérez-Tabernero, de origen Atanasio Fernández, escogiéndolas de las 170 vacas que formaban la ganadería antes de ser eliminada. En la actualidad la ganadería está formada siguiendo la línea de D. Lisardo Sánchez y D. Atanasio Fernández en pureza.

Actualmente, la ganadería esta dirigida por D. Nicolás Fraile, recibida por herencia de su padre D. Nicolás Fraile Martín.



Por ultimo, pero no por ello menos importante, agradecer a Don Nicolás Fraile padre e hijo la predisposición que ha tenido para con nosotros abriéndonos las puertas de su casa, al igual que por el trato recibido y su amabilidad.

También agradecer a Carlos su inestimable ayuda, su tiempo, y el trato siempre cercano y familiar con que nos ha tratado.